Oscar Ledesma

Hoy los mirlos están alborotados. Charles Bukowski

Hoy los mirlos están alborotados.

más que solo que un huerto seco y agotado
puesto sobre la tierra
para uso y abuso.

Abatido como un ex boxeador que vende
periódicos en la esquina

deshecho en lágrimas como
una corista que se ha hecho vieja
y recibe su último cheque.

un pañuelo vendrá bien su señoría,
vuestra merced,

hoy los mirlos está alborotados
como las uñas encarnadas
en una noche
en la celda…
vino gemido vino,
los mirlos corretean y
revolotean
repitiendo
melodías y castañuelas españolas,
y cualquier parte no está en
ninguna parte…
es un sueño peor que
las tortitas o una rueda pinchada:
por qué continuamos
con la cabeza y
los bolsillos llenos de
polvo
como un niño malo que acaban de expulsar
del colegio…
dígamelo
usted que fue un héroe en alguna
revolución
usted que enseña a los niños
usted que bebe con calma
usted que posee grandes casas
y pasea por jardines
usted que ha matado a un hombre y posee una
bella esposa
dígamelo usted
por qué ardo como un
viejo vertedero
seco

podríamos mantener una correspondencia
interesante,
tendríamos ocupado al cartero
y las mariposas y las hormigas y los puentes y
los cementerios
las estructuras de cohetes y los perros y los mecánicos de coches
continuarían
un poco más
hasta que nos quedásemos sin sellos
y/o ideas.

no se avergüence de
nada supongo que Dios pensó en todo
incluso
en las cerraduras
de las puertas.

Charles Bukowski

Er geht durch die Nacht, den Blick von Tod durchtrānk,
Es ist auf den Straßenkreuzungen empfindlich kalt
Schon lānger als ein Jahr war er mit niemandem mehr in Bett;
Die Menschenwesen begegnen sich, man spūrt ihre Kōrper vorūbergleiten.

Er geht durch die Stadt mit enem geheimen Wort,
Es ist wirklich sehr kurios, den anderen beim Leben zuzusehen,
Das Leben zu betrachten, wie man einem Buch liest
Uns alles vergessen zu haben, bis hin zum Genuss an der Reue.

Er gibt den Tūrōffnungscode ein, gelangt in sein Apartment
Und eine eiskalte Hand legt sich ihm aufs Herz
Sicher hat jemand einen Fehler gemacht,
Er hat nicht mehr viel Lust, Radio zu hōren.

Er ist jetzt allein, und die Nacht hat kein Ende
Er streift die Dinge mit unentschlossener Hand
Die Dinde sind zwar da, doch seine Vernunft macht sich davon
Er geht durch die Nacht auf der Suche nach einem Sinn.

— Er geht durch die Nacht. Michael Houellebecq.